Cómo Panamá se Convirtió Silenciosamente en la Capital del Juego y a Dónde Fueron los Jugadores Después
Resumen
Panamá comenzó con casinos estatales supervisados por la Junta de Control de Juegos desde 1947, privatizó el sector en 1997 y promulgó la Ley No. 2 en 1998 para establecer normas de licencia. En 2002 aprobó la Resolución 65 y aprobó una ley de juego en línea, iniciando la primera licencia de juego electrónico en 2003, lo que creó un ecosistema completo de servidores, personal de cumplimiento, contadores y abogados. Este marco regulatorio anticipado le dio a Panamá una reputación respetada en el nicho global de licencias de juego, mientras que el auge de plataformas centradas en móviles desplazó el juego de los locales físicos a dispositivos portátiles, dejando los casinos tradicionales servir a una audiencia que busca experiencia, como el histórico Casco Viejo.
(Fuente:Newsroom Panama)