Sudáfrica tiene un problema con el juego, pero se está haciendo poco para regularlo
Resumen
La historia de Sudáfrica con el juego se remonta a la era del apartheid, donde los casinos estaban permitidos en los Bantustanes, lo que llevó a un juego integrado a pesar de la segregación. A pesar de numerosas leyes que rigen las loterías y los juegos de azar a nivel nacional y provincial, diseñadas para proteger a las personas y las comunidades, persiste un problema sustancial con el juego. Investigaciones recientes indican que los hogares en dificultades gastan hasta el 40% de sus ingresos en juegos de azar, y algunos incluso utilizan subsidios sociales para apostar. En el año fiscal 2024/25, se apostaron aproximadamente R1.5 billones, lo que equivale a más de R23,000 por persona. Si bien el juego proporciona empleo y beneficios sociales a través de patrocinios, la creciente prevalencia de la publicidad de apuestas y la carga financiera sobre las poblaciones vulnerables plantean preocupaciones sobre la eficacia de las regulaciones actuales. El autor argumenta que el gobierno debe regular eficazmente la industria para proteger a los ciudadanos o dejar de pretender hacerlo, ya que las medidas actuales no están logrando abordar el problema creciente.
(Fuente:The Citizen)